Agenda Oculta (R.Giobbi)

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Descripción

Cuando te dispongas a leer la Agenda oculta, limpia tu mente, retira todos los elementos mágicos que tengas alrededor (barajas, monedas, etc.) y lee exento de prejuicios técnicos, teóricos o morales. Deja que las palabras leídas atraviesen tu mente sin posarse en ella. No te esfuerces en ese sentido. En algún momento algo se conectará. Lo sabrás enseguida. Si consultas la Agenda oculta con un juego en tu mente, procura no cargar esa imagen con preconcepciones. Al limpiar tu mente y darle tiempo a que se remanse facilitarás la cualidad catalizadora de la lectura.

En tu relación con la Agenda oculta puedes vivir diferentes experiencias:

Cada entrada es una oportunidad de imaginar lo que de otro modo ni siquiera se te hubiera pasado por la cabeza. Basta acercarse a ella para que empiecen a «pasar cosas». Es prácticamente inevitable.

También puede ocurrir que con alguna entrada no salte la «chispa». No importa. Tanto la Agenda secreta como la Agenda oculta son libros mágicos (nunca mejor dicho) que se renuevan a sí mismos con cada lectura.

Te permitirán viajar al pasado rescatando recuerdos, ideas que se quedaron por el camino, incompletas, cojas, abandonadas a su suerte, perdidas en el mar de neuronas que es nuestro cerebro, hasta que «algo» las rescata.

Agenda oculta: tiene una naturaleza fundamentalmente inspiradora. Lo sé por experiencia propia. De hecho creo que se podría escribir una agenda con las ideas inspiradas por la Agenda oculta (o la Agenda secreta). Y también una agenda sobre la agenda que ha inspirado la Agenda oculta. Y, así mismo, un agenda con… Y así hasta el infinito. ¡Qué locura!

Disfruta del placer de la ocurrencia, la rememoración, «…el encuentro fortuito entre una máquina de coser y un paraguas en una mesa de disección», como decían los surrealistas. Solo me queda insistir fervientemente en que aceptéis la generosa invitación en forma de libro de Roberto Giobbi y gocéis tanto como vuestra imaginación os lo permita.

Gabi Pareras